40 años de las inundaciones de 1982



Se cumplen 40 años de una de las mayores tragedias ocurridas en Andorra. El 7 de noviembre de 1982, el país se vio afectado por el desbordamiento del río Valira, después de un episodio de lluvias intensas que hicieron crecer su caudal de manera inusual en pocas horas. La corriente de agua dejó a su paso un gran número de desperfectos en todas las parroquias y, lamentablemente, se contabilizaron 12 desapariciones y la muerte de 7 personas.


En aquel momento, un fuerte anticiclón en el este de Europa frenó el avance de una masa de aire cálida y muy húmeda procedente del sur. El terreno montañoso favoreció que lloviera de manera intensa durante más de 30 horas, llegando a registrarse 150 mm de precipitaciones en Ransol, el máximo histórico registrado desde que se llevan a cabo estudios meteorológicos. De la misma manera, algunos puntos del Pirineo superaron los 600 mm de lluvia en 48 horas.


Aterrados por la situación, algunas personas se refugiaron en los techos de los supermercados. Aquellas que se encontraban en pisos con pocos metros de altura se rescataban con la pala de una excavadora. Ante los destrozos que provocó la riada, la población andorrana se implicó de manera extraordinaria para restablecer la normalidad en el Principado, colaborando en tareas de limpieza y reconstrucción. En total, los destrozos costaron más de 1.000 millones de pesetas.


Andorra no fue la única zona que sufrió las consecuencias del temporal, puesto que el Segre también se desbordó en las zonas del Alto Urgell, la Baja Cerdaña y otros municipios próximos al río.


Reportaje fotográfico: Fèlix Peig / ANA